domingo, 11 de julio de 2010

La guerra de Dios: Vos, de que lado estás?

En el día de ayer se realizó en la ciudad de Santa Fe una jornada llamada "Música por la igualdad", con la idea de sensibilizar sobre la importancia del matrimonio para todos y todas.

En el Parque Juan de Garay se vivió un ambiente de cordialidad y alegría donde se podía disfrutar de espectáculos musicales y a brindar su apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo. También, quienes lo deseaban tuvieron la oportunidad de conocer en profundidad las implicancias de la iniciativa que el miércoles se debatirá en el Senado de la Nación.

La jornada se vivió con alegría, dispersión y respeto. En ningún momento las consignas atacaron a quienes se manifestaron en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo, la posibilidad de coadoptar ni “el fin de la familia”. 
Fuente: Diario Uno
En el Diario el Litoral, nada de nada. 


Por el otro la Iglesia y muchos que sin ser católicos se suman a su causa por la pura defensa de la familia normal, hace unos días llevaron a cabo una marcha "del palo" de Dios. Las consignas y cánticos decían:
“Argentinos, a ver si nos movemos, que sepa todo el mundo, qué mamá y papá queremos”
“¡Que lo vengan a ver, que lo vengan a ver! Ésta es la familia que está pasando por Santa Fe”
“Matrimonio = varón + mujer”

Esto si se vió reflejado en el Diario El Litoral. Quienes además publicaron declaraciones de los concurrentes, a quienes en un acto de generosidad de mi parte, no las voy a tomar como representativa de los allí presentes, pero si del diario que eligió ponerlas. 
Por ejemplo una señora expresa (y el diario transcribe): “Queremos que haya un papá y una mamá, que seamos un varón y una mujer. Queremos que los chicos se enamoren de una mujer. Me dan mucha lástima esos otros chicos, no sé por qué será, no vamos a entender nunca eso. Nosotros, los católicos, educamos a nuestros hijos de una manera. Yo tengo siete hijos y, gracias a Dios, todos son normales. No digo que los otros no sean normales, pero están por fuera de lo que deberían ser”.

A estos que defienden a la familia normal. 
Al matrimonio = hombre y mujer. 
A los que tenen sobre como criarían a sus hijos las parejas del mismo sexo.
A ellos yo le pregunto:
Para cuando una marcha multitudinaria (y con amenazas a quienes no asistan como se hizo en las escuelas cátolicas de Santa Fe, donde se llegó a decir que la inasistencia a la marcha ponía en juego la continuidad del alumno en el Colegio) con las siguientes temáticas:

- en repudio a los padres que no reconocen ni legalmente, ni vincularmente a sus hijos 
- en repudio a los padres que no pasan la cuota alimentaria que la ley establece
- en repudio y toma de conciencia de los padres que maltratan física o psicológicamente a sus hijos
- en repudio a las familias normales hombre + mujer (las únicas que existen hasta ahora) que han hecho tan mal las cosas como para que les salgan hijos homosexuales
O los homosexuales no son hijos de los matrimonios normales hombre + mujer casados por iglesia? 

La iglesia no quiere que los homosexuales se casen entre ellos, pero tiene a muchos casados con Dios.

3 comentarios:

Ricardo dijo...

Lo viví en carne propia en Tucumán.

Quise presentarme en una de las Audiencias que promovió Negre de Alonso como circo medieval -no me dejaron, obvio- y nos quedamos afuera, presenciando la intolerancia y agresividad de los que decían "defender a la familia".
Todo lo contrario a la actitud respetuosa de quienes estabamos ahí apoyando el proyecto.

Los pinta de cuerpo entero a ellos también. No sólo al diario.

Saludos.

manuel el coronel dijo...

Hipocreacía pura la de la cúpula eclesial, no entiendo como todavía se mantiene sa estructura, como los curas vileros, populares, tercermundistas, la respetan.

Evelyn Tacuara dijo...

Es bueno en estos momentos sean para conocernos entre todos. Muchos recién se están enterando de la lucha dolorosa y silenciosa que llevan las minorías por defender sus derechos. Por el otro lado, la iglesia, como siempre en contra de los reclamos populares y basando su poder en el miedo y el dogmatismo, sin ofrecer la posibilidad de reflexión. Y está bien para sus intereses, ya que cuando uno empieza a tener pensamiento crítico se aleja de la iglesia.