Tenés una nueva camada de seguidores. ¿Cómo te llevás con esos jóvenes?
Lo interesante es que se produce en un contexto de notable ebullición participativa en diversos órdenes. Quizá responda a que nosotros, como colectivo de laburo, concebimos producir interactuando con la gente y no haciendo cosas por detrás. Me explico: el humor concebido no como control evasivo sino tratando de provocar en el público lecturas posibles, susceptibles de alguna devolución reformulada con la que uno incluso podría aprender. Intentamos volcar en el trabajo una idea a desperdigar entre la gente, que muchas veces la tamiza, la recrea y hasta le observa algo que uno puede no ver. Tenemos un público cómplice y activo, no un observador rehén. Es algo que circula y genera una empatía ligada a afinidades que incluso pueden no estar a la vista.
Lo interesante es que se produce en un contexto de notable ebullición participativa en diversos órdenes. Quizá responda a que nosotros, como colectivo de laburo, concebimos producir interactuando con la gente y no haciendo cosas por detrás. Me explico: el humor concebido no como control evasivo sino tratando de provocar en el público lecturas posibles, susceptibles de alguna devolución reformulada con la que uno incluso podría aprender. Intentamos volcar en el trabajo una idea a desperdigar entre la gente, que muchas veces la tamiza, la recrea y hasta le observa algo que uno puede no ver. Tenemos un público cómplice y activo, no un observador rehén. Es algo que circula y genera una empatía ligada a afinidades que incluso pueden no estar a la vista.
Venís de Castelar y pasaste por Floresta. ¿Cómo te llevás ahora con Barracas y con la Ciudad en general?
Con la Ciudad bien, a veces abrumado por la tilinguería berreta de quienes la gobiernan, gente que viene del ámbito empresarial, con toda esa estética de globos de colores tipo kermés, a la usanza de los republicanos en Estados Unidos. Gente que cree que la Ciudad es una gran agencia de publicidad y pretende administrarla como tal, con el cuento de la pretendida eficacia empresarial, que por supuesto nunca ocurre, o sucede sólo para el bolsillo de unos pocos. Básicamente creo que Mauricio Macri y el PRO son eso.
Con la Ciudad bien, a veces abrumado por la tilinguería berreta de quienes la gobiernan, gente que viene del ámbito empresarial, con toda esa estética de globos de colores tipo kermés, a la usanza de los republicanos en Estados Unidos. Gente que cree que la Ciudad es una gran agencia de publicidad y pretende administrarla como tal, con el cuento de la pretendida eficacia empresarial, que por supuesto nunca ocurre, o sucede sólo para el bolsillo de unos pocos. Básicamente creo que Mauricio Macri y el PRO son eso.
Nota completa en DiarioZ


